Durante Día de Muertos, Marta descubre que su nuera Ximena quitó del altar la foto de Ramón, su esposo fallecido, y que su propio hijo Julio lo permite. Lo que parece una crueldad familiar abre una caja de recuerdos, documentos y secretos que revelan por qué alguien tiene tanto interés en borrar a Ramón de la casa y de la memoria de su familia.