En su cumpleaños número 60, Graciela descubre por una frase inocente de su nieto que su hijo Rodrigo y su nuera Paola prepararon documentos relacionados con su casa. Lo que parecía una cena familiar termina destapando un plan de engaños, deudas y una traición que obliga a Graciela a decidir hasta dónde puede llegar el amor de una madre.