Un año después, Grupo Vanguardia Dominion dejó de ser una empresa controlada únicamente por mi familia.
Capítulo 5
Un año después, Grupo Vanguardia Dominion dejó de ser una empresa controlada únicamente por mi familia.
Transferí una parte importante de las acciones a un fideicomiso para trabajadores, creé becas para madres solteras y abrí centros de capacitación en comunidades rurales de Coahuila, Nuevo León y Sonora.
Mi madre y yo compramos una casa pequeña cerca de Santiago.
No una mansión.
Una casa con bugambilias, cocina grande y un patio donde ninguna prenda volvería a arder.
La recuperación entre nosotras fue lenta.
Había días en que la abrazaba y otros en que no podía mirarla sin pensar en todo lo perdido.
Ella aceptaba mi enojo sin defenderse.
—Aquí voy a estar —decía—. Aunque tardes años en perdonarme.
Una tarde, mientras ordenábamos la caja de madera que había llevado a la gala, encontramos un sobre escondido bajo el forro.
Estaba dirigido a mí con la letra de mi abuela.
Lo abrí.
Capítulo completado
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